En toda intervención exitosa, el análisis crítico y la organización cuidadosa de la obtención de imágenes, la planificación del tratamiento y la guía en tiempo real desempeñan un rol fundamental. Debe poder detectar todos los tumores, incluidos los de la periferia del órgano, acceder fácilmente a ellos, realizar una embolización/ablación dirigida y, por último, determinar el éxito del procedimiento en el menor tiempo posible. La guía paso a paso, el control total desde la mesa del paciente y las técnicas innovadoras de visualización respaldan un tratamiento eficiente y reproducible.